REDUCA CÓMO EDUCAR A LOS HIJOS - TÉCNICAS PARA LA EDUCACIÓN DE LOS NIÑOS
Cómo educar a los hijos. Criar a un niño puede ser el trabajo más gratificante y satisfactorio del mundo, pero también el trabajo para el que la mayoría de nosotros estamos peor preparados. El sistema utilizado por muchos padres es el de "tanteo", es decir, aprenden a base de cometer errores, y puede resultar complicado hacer frente a una conducta desafiante que te pone al límite de forma constante.
COMO EDUCAR CON DISCIPLINA Y CARIÑO
LA EXPLICACION
Los niños indisciplinados suelen ser impulsivos e irreflexivos. No ven la trascendencia de sus
acciones, "total, por perder sin darme cuenta el cuaderno de matemáticas en el parque..." (casi
siempre se pierden las asignaturas difíciles) "tanto jaleo por volver tarde a casa..." O bien son
reflexivos pero no aceptan la norma, aunque pactaron su cumplimiento. en general, tienen un modo
muy peculiar de percibir su actuación:
A) Reducen la acción a sus términos materiales, sin querer ver su fondo y trascendencia. Media hora
más tarde son treinta minutos de retraso ocasional, no es para ellos riesgo de una desobediencia
progresiva, o el comienzo de una libertad peligrosa (hay padres que tampoco lo ven). con ocasión del
castigo alguien tiene que enseñarles lo que significa realmente la mentira, el desorden, la falta de
cumplimiento de la palabra dada, el abuso de los pequeños, el espectáculo peligroso.
B) Quieren hacernos ver que sus actos surgen espontáneamente de la nada "sin querer", "por
casualidad" "no me acordé". Alguien debe decirles que quien pone la causa, quién el efecto "Tu no
querías hacer daño a tu hermano, pero le has dejado solo ahí subido y se ha caído".Se arriesgan
demasiado, imprudencia culpable, porque no quieren dominar los impulsos de ir a lo suyo, pase lo que
pase.
C) Presentan su comportamiento como aislado del mundo que les rodea, ignorando, como dice el
filósofo, que nos e puede hacer aquello que si todos lo hicieran sería una ruina la comunidad. "¿Qué
mal hay en que yo, de una biblioteca tan grande, haya cogido un libro pequeño?" Pero si muchos lo
hicieran... No les gusta entender el sentido comunitario de la vida, lo que significa "aprovecharse de
que los demás obren bien".
Por lo tanto no podemos dejar a un niño a merced de la confusión mental que pueda surgir
después de un castigo. Para que la amargura no le invada, hay que explicarle de alguna manera en que
consiste su culpabilidad, y por qué tiene que actuar así la persona responsable de una autoridad. Se
trata de ayudarles a ver la pena como una reparación justa, y al educador o padre como responsable de
unas normas y cumplidor de su deber. Quien castiga a un niño o adolescente tiene el deber de ir más
allá del castigo, condescendiendo a dar alguna explicación razonable y superando la lógica indignación
que tantas veces nos quita las ganas de hablar.